LA CASA DEL FRANCÉS (Juan Antonio Fernández Badorrey)
He terminado de leer “La casa del francés”, un thriller de Juan Antonio Fernández Badorrey, en el que la ambición es la gran protagonista. Por un lado, tenemos a una adolescente se hace amiga de una jubilada y pasan muchas tardes juntas. Por otro lado, el sobrino de la jubilada, a punto de salir de una prisión francesa, llega a tener conocimiento del escondite de una importante cantidad de dinero. Obviamente sus vidas se cruzan dando lugar a unas terribles situaciones que les cambiarán a ellos y a su entorno para siempre.
El madrileño Juan Antonio Fernández Badorrey tiene publicadas dos novelas, bien diferentes entre sí. Sin embargo, los personajes de ambas tienen un aire común: seres resentidos, enfadados con el mundo y con su destino. Al menos, en el caso de los masculinos. Joana y Victoria, las dos protagonistas femeninas de la novela, tienen un trasfondo de bondad y buen carácter que hace de ellas el contrapunto perfecto de los personajes masculinos.
Una cosa que me ha llamado la atención en la historia es cómo la ha estructurado. El primer capítulo es, a modo de prólogo, la presentación por parte de la propia Joana, la protagonista, por la que conocemos la ambientación de la trama. Acto seguido el autor nos describe el momento álgido de la novela: el secuestro entorno al que gira toda la acción, para después volver a cierto tiempo atrás, con el fin de llevarnos a la cárcel francesa en la que está preso el otro personaje principal. Otros dos personajes que tienen importancia en la acción son los padres de Joana. Unos convidados de piedra que se ven envueltos en un asunto que en primera instancia nada tiene que ver con ellos. No obstante, el propio secuestro de la hija hace que necesariamente se involucren sin miramientos y pasen a una situación preferente.
Debo decir que me ha parecido una historia muy interesante. Si bien en las primeras páginas, antes del secuestro, temía algo bastante macabro y crudo, conforme avanzaba la he disfrutado mucho por cómo está narrada, y por el juego de contrapuntos entre uno y otro tipo de personajes. También me ha gustado cómo resuelve el momento central de la historia, en que parece que podría terminar sin más historia, pero consigue relanzarla para tenernos en vilo durante todo el libro.



